Follow by Email

lunes, 2 de mayo de 2011

SISTEMA ENDOCRINO. GENERALIDADES.

La evolución de las especies, desde los unicelulares hasta los mamíferos, significó un progresivo aumento de la complejidad tanto estructural como funcional de los organismos. Aparecieron, para el cumplimiento de cada función, un número creciente de órganos y tejidos especializados. Para que las condiciones de funcionamiento fueran óptimas, se hizo indispensable un medio interno de caracteres constantes, tanto en lo que se refiere a su volumen y composición, como a su temperatura. De esta manera, la constancia del medio interno puede considerarse como la meta de la actividad de los órganos y sistemas. La función coordinada y adecuadamente regulada de los diferentes órganos, necesaria para la mantención de esta constancia frente al ambiente siempre cambiante, se aseguró mediante la acción de dos grandes sistemas reguladores: el sistema endocrino y el sistema nervioso.
El sistema nervioso se encarga de la coordinación rápida de las actividades de los diferentes órganos y sistemas y de la relación directa del organismo con el medio externo que lo rodea. La transmisión nerviosa se realiza a través de impulsos que se propagan por vías especiales, lo que da a este sistema el carácter de acción rápida, pero al mismo tiempo localizada y de corta duración.
El sistema endocrino, por su parte, tiene una acción generalmente más lenta. Ejerce su efecto por vía humoral, mediante sustancias denominadas hormonas.
Las hormonas son producidas por células especializadas que las entregan a la sangre, la cual las transporta a todos los tejidos. Actúan, sin embargo, selectivamente sobre determinados tejidos u órganos específicos, llamados efectores. La especificidad de la respuesta de los efectores a las hormonas está genéticamente determinada. Así, por ejemplo, la hormona adrenocorticotrófica o ACTH, secretada por la hipófisis anterior, estimula sólo determinadas células de la corteza suprarrenal y carece de efecto sobre otras células de la misma corteza o de otros tejidos. Esto se debe a que sólo ciertas células suprarrenales poseen receptores sensibles al ACTH.
Las hormonas, son producidas por grupos celulares o por glándulas endocrinas que se caracterizan por carecer de conductores excretores y por estar ricamente irrigadas por capilares sinusoidales. Estos se ponen en contacto con cada célula, permitiendo en esta forma que el producto de su secreción pase directamente a la sangre. Una vez en el plasma, las hormonas se unen a proteínas transportadoras específicas y sólo una pequeña parte circula libremente. Esta fracción libre es la hormona activa, que ejerce su efecto sobre los tejidos efectores. Ambas fracciones de hormonas, están en constante equilibrio.
Las hormonas desempeñan en el organismo dos funciones fundamentales:
1. Reguladora de la constancia del medio interno (volumen, composición iónica, pH, etc.). Intervienen en la regulación de ciertas funciones (actividad cardiaca y otras).
2. Morfogenética, mediante la cual algunas hormonas controlan el crecimiento y la aparición y el desarrollo de rasgos fenotípicos que determinan las características de cada sexo.
Las hormonas actúan como catalizadores biológicos que modifican la velocidad de las reacciones químicas de la célula sin contribuir material o energéticamente a su realización.
La naturaleza y estructura química de las hormonas están claramente determinadas y muchas de ellas han sido sintetizadas. Las producidas por las glándulas endocrinas de origen endodérmico son, en general, de carácter proteico o glicoproteico (por ejemplo, hormonas hipofisiarias, tiroideas, paratiroideas y pancreáticas). Las de origen mesodérmico, como la corteza suprarrenal y las gónadas, secretan hormonas de naturaleza esteroidal. Finalmente, la médula adrenal y la tiroides, ambas de origen ectodérmico, secretan catecolaminas y tiroxina, respectivamente, que son aminas derivadas de la tiroxina.
Las teorías más aceptadas respecto a la naturaleza de los mecanismos de acción de las hormonas a nivel celular, son las siguientes:
A. Inducción de la síntesis de enzimos en el núcleo celular, estimulando la síntesis de RNA. El RNA a su vez incrementaría la síntesis de enzimos requeridos para una vía metabólica determinada.
B. Estimulación de la síntesis enzimática a nivel de los ribosomas.
C. Activación directa de los enzimos. Las hormonas de este grupo tendrían efectos rápidos, ya que no requieren de previa síntesis proteica.
D. Modificación del transporte a través de la membrana celular.
Es importante notar que, al parecer, en la inducción de un efecto determinado de una hormona, pueden estar involucrados varios de estos mecanismos de acción. También, una misma hormona puede actuar sobre varios tejidos a través de diferentes mecanismos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Datos personales

Mi foto
Lcda. en Enfermería. Msc.Gerencia de Salud Pública. Diplomatura en: Docencia, Metodología e Investigación, Nefrología y Salud Ocupacional. Actualmente Bacherlor y Master en Ciencias Gerenciales.