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martes, 26 de abril de 2011

CAMBIOS ELECTRICOS DURANTE EL CICLO CARDIACO

Un estimulo aplicado a una célula viva produce en ésta cambios de potencial, registrables directamente mediante electrodos colocados en contacto con las células, o en forma indirecta, mediante electrodos ubicados a cierta distancia. Con el objeto de registrar los cambios eléctricos que ocurren en el corazón en las diferentes fases del ciclo cardiaco, se utilizan aparatos especiales llamados electrocardiógrafos. El registro obtenido se llama electrocardiograma.
El electrocardiograma aparece a primera vista muy complicado, pero su análisis permite relacionar cada una de sus ondas con la actividad del corazón.
El electrocardiograma clásico se registra por medio de dos electrodos aplicados en las extremidades, uno en el brazo derecho y el otro en el brazo izquierdo. En este caso la curva obtenida muestra cinco desviaciones de la línea isoeléctrica (potencial 0) denominadas ondas P, Q, R, S y T (Fig. 40). La colocación de los electrodos en la forma mencionada es la llamada I derivación. Se obtiene la II derivación al colocar un electrodo en el brazo derecho y el otro sobre la pierna izquierda; en la III derivación se los coloca en el brazo izquierdo y la pierna izquierda (Fig. 4I).
En la interpretación de un electrocardiograma se toman en consideración la forma, dirección,

amplitud y duración de cada una de estas ondas y los intervalos que las separan.
La primera onda, denominada P (debido a que es preauricular, es decir, precede al sístole auricular), está dirigida hacia arriba de la línea isoeléctrica y es, por lo tanto, positiva. Tiene una duración de 6 mseg y corresponde a la propagación por el miocardio auricular del impulso generado en el nódulo sinoauricular. Entre el comienzo de P y la segunda onda, denominada Q, hay un intervalo de aproximadamente 65 mseg que corresponde al tiempo que el estímulo requiere para recorrer el espacio entre nódulo sinoauricular y las ramas del fascículo de His.
La onda Q es negativa (se dirige hacia abajo) y se continúa con la onda positiva R, de gran amplitud (dirigida hacia arriba). A continuación se produce la onda S, que es negativa y de escasa amplitud.
La duración del complejo QRS no sobrepasa a 60-90 mseg y corresponde al tiempo que requiere la depolarización del miocardio ventricular.
Finalmente la onda T, de carácter positivo, coincide con la terminación del sístole ventricular, sobrepasándola algunas veces. Está relacionada con la repolarización del ventrículo.
El complejo QRST, cuya duración es de alrededor de 350 mseg, constituye la expresión eléctrica de una contracción del miocardio. El intervalo QT del trazado (desde Q hasta el final de T, representa la depolarización y repolarización de los ventrículos). Corresponde, por lo tanto, QT al sístole ventricular y TQ al diástole.
Si bien el estudio de las alteraciones patológicas del trazado electrocardiográfico no corresponde estrictamente a la fisiología, su conocimiento facilita la comprensión de la actividad normal del corazón. Se comprende, por ejemplo, que en el caso que el estímulo no se origine en el nódulo sinoauricular, el electrocardiograma se modificará de acuerdo con el lugar en que se originó.
El electrocardiograma resulta normal solamente si el estímulo se genera en el nódulo sinoauricular (normótopo) con frecuencia y ritmo normales y se propaga normalmente por el sistema excito-conductor. Los impulsos heterótopos alteran la configuración normal de las ondas. A los trastornos del ritmo de carácter normótopo, pertenecen la taquicardia, la bradicardia y la arritmia. En el caso de taquicardia o bradicardia sinusal, el electrocardiograma muestra ondas normales, que aparecen en secuencia regular pero con mayor y menor frecuencia respectivamente. Si la generación de estímulos en el nódulo sinoauricular es irregular, es decir, uno o dos estímulos consecutivos no se generan, o bien son generados pero no conducidos al nódulo de Aschoff-Tawara (bloqueo sinusal), la contracción ventricular correspondiente no se produce. Si el bloqueo persiste, entra en función otro centro generador de impulsos.
Los impulsos heterótopos producen trastornos tales como extrasístole, fibrilación auricular, taquicardia paroxística y fibrilación ventricular.
El extrasístole o contracción prematura, aparece cuando un estímulo alcanza al miocardio después del período refractario absoluto, pero antes que el estímulo sinusal normal. El estímulo determinante del extrasístole puede originarse en cualquier punto del miocardio específico o contráctil. La onda del extrasístole sinusal es totalmente normal, sólo aparece antes y carece de pausa de compensación. En el extrasístole no sinusal, la contracción es seguida de una pausa compensatoria, de mayor duración que la normal, como aparece en la figura 42.
Si el extrasístole se debe a un estímulo generado en el ventrículo (extrasístole ventricular), falta la onda P, debido a que no hay conducción retrógrada desde el nódulo aurículoventricular, hacia el miocardio auricular. El complejo QRST
puede ser normal, siempre que el impulso generador parta del sistema excito-conductor. Con mucha frecuencia, sin embargo, el impulso se origina en el miocardio contráctil del ventrículo, caso en el cual QRST aparece profundamente modificado (Fig. 43).

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Lcda. en Enfermería. Msc.Gerencia de Salud Pública. Diplomatura en: Docencia, Metodología e Investigación, Nefrología y Salud Ocupacional. Actualmente Bacherlor y Master en Ciencias Gerenciales.