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martes, 26 de abril de 2011

LIQUIDOS CORPORALES CONCEPTO DEL MEDIO INTERNO

Las células del organismo son entidades delimitadas por una membrana que poste una estructura y funciones específicas. A través de ella la célula mantiene un constante intercambio de materiales con el ambiente que la rodia. De éste obtiene sustancias alimenticias y a él entrega los productos finales de su metabolismo, cuya acumulación intracelular causaría su destrucción. En los organismos unicelulares y en algunos pluricelulares, el intercambio se realiza directamente entre la célula y el medio externo. Durante la evolución, ya en la polistoma (esponja) las células se agrupan y se rodean por un sistema de canales cuyo contenido, llamado hidrolinfa, tiene una composición idéntica a la del medio externo. La hidrolinfa carece de elementos transportadores de gases, especialmente de oxígeno. Estos transportadores aparecen sólo en una etapa posterior de la evolución, en que la hidrolinfa se convierte en hemolinfa. La hemolinfa circula todavía en canales abiertos, o sea, comunicados directamente con el ambiente exterior. En los vertebrados aparece por primera vez un sistema de canales cerrado, el sistema cardiovascular, que contiene un líquido de composición complicada piro constante: la sangre. 


La sangre dispone de un pigmento respiratorio llamado hemoglobina. El intercambio entre sangre y célula no se realiza directamente, debido a que se ha intercalado entre ambos un espacio, el espacio intercelular o intersticial. El agua y materiales que filtran desde los capilares pasan primeramente a este espacio y luego al interior de la célula, al espacio intracelular. Los productos del metabolismo celular siguen un camino inversa para llegar a la sangre. Los espacios intersticiales son abiertos. Confluyen y forman capilares. Estos a su vez se unen dando origen al sistema linfático. La sangre dispone de múltiples mecanismos que le permiten conservar la constancia de su composición dentro de límites muy estrechos. La linfa, que recibe materiales tanto de la sangre como de las células, es de composición cambiante.


En resumen, los organismos viven en un ambiente de composición variable, pero sus células están rodeadas de un líquido de composición constante (milieu intérieur). Esta constancia es una condición fundamental para la vida y su alteración produce enfermedades graves y hasta la muerte.
El líquido intersticial se relaciona con el ambiente exterior mediante la sangre y recibe de ésta oxígeno, sustancias alimenticias absorbidas en el intestino, hormonas, etc. Por su parte, las células liberan hacia el medio intersticial y luego a la sangre, los productos de su actividad. Algunos de éstos van a modificar la función de otras células, en tanto que otros llegarán a los órganos de su eliminación.
La constancia del medio interno involucra que la concentración de aniones y cationes fluctúe sólo dentro de límites muy estrechos. El catión dominante en el líquido intracelular de los animales filogenéticamente superiores es el K+ . La composición del líquido intracelular es similar a la que se estima que tenía el agua del mar miles de años atrás, la cual ha sufrido cambios en el curso del tiempo, aumentando su concentración salina hasta los niveles actuales.


Sin embargo, a medida que el metabolismo celular se modificó en el curso de la evolución, cambió la relación cuantitativa de los diferentes cationes tanto en el medio externo como interno. En este último se mantiene constante la composición así adquirida.
En los unicelulares, pluricelulares primitivos y vertebrados inferiores, la presión osmótica intracelular varía paralelamente con la composición del medio externo. No así en los organismos superiores, en los cuales dicha presión se mantiene constante (isoosmosis), a pesar de las fluctuaciones de la concentración de iones en el medio externo. No sólo la presión osmótica global, es decir, la presión del conjunto de las sustancias disueltas, sino la presión parcial de cada Ion separadamente, varía sólo dentro de límites muy estrechos. Es así como en los peces, por ejemplo, la concentración de hidrogeniones de su medio interno puede modificarse en más de un 8oo% sin hacer peligrar la vida. En los vertebrados más evolucionados, en los cuales la concentración de iones hidrógeno en condiciones normales es prácticamente constante (isohidria), una oscilación superior al 20% puede causar la muerte.


En el mar de antaño la concentración de K+ era superior a la de Na+. Los seres inferiores (insectos) conservan esta mayor concentración en sus líquidos corporales. En el curso de la evolución se intercaló entre el espacio intracelular (donde predomina el K+ ) y los vasos sanguíneos un compartimiento, el espacio intersticial, cuyo catión predominante es el Nao . En los seres inferiores la concentración de Na+ y K+ varía de acuerdo a la alimentación y a las condiciones ambientales, en tanto que los seres superiores conservan constante la relación entre ambos. No sólo la composición de los líquidos corporales, sino también su volumen en relación con el peso corporal varía con la evolución, disminuyendo en el curso de la onto y filogénesis. Así, el volumen de sangre en los mamíferos es sólo el 7-8% a del piso corporal y presenta normalmente sólo muy pequeñas variaciones (isovolemia). En los insectos el volumen de la hemolinfa es aproximadamente un 2o% del peso del cuerpo, proporción que puede fluctuar ampliamente. Los organismos superiores disponen, por lo tanto, de un complejo y eficaz sistema regulador que mantiene constante tanto la composición como el volumen de los líquidos corporales.

1 comentario:

  1. hola, buenisimo este blog se le agradece este aporte a favor de los estudiantes y profesionales de la salud, lo digo porque soy estudiante de enfermería en ciudad bolívar el udo.

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Lcda. en Enfermería. Msc.Gerencia de Salud Pública. Diplomatura en: Docencia, Metodología e Investigación, Nefrología y Salud Ocupacional. Actualmente Bacherlor y Master en Ciencias Gerenciales.